lunes, 11 de julio de 2005
miércoles, 8 de junio de 2005
Fortuna y destino
Además, Maquiavelo introduce un elemento novedoso: la intervención de la Fortuna, una diosa cruel que nunca cumple sus promesas y deshace sin piedad, sin ley y sin razón a unos hombres y exalta caprichosamente a otros. O Fortuna, velut luna, semper disolubilis.
De ese modo, la fuerza que gobierna la vida de los hombres por encima de la razón y de las pasiones es la Fortuna, una fuerza caprichosa externa al hombre que le amenaza y ante la cual sólo cabe oponer una "virtus" que le sirva de escudo protector.
En cambio, el destino, masculino por naturaleza es maleable. El hombre valeroso puede domarle y hacer con él lo que quiera.
De ese modo, la fuerza que gobierna la vida de los hombres por encima de la razón y de las pasiones es la Fortuna, una fuerza caprichosa externa al hombre que le amenaza y ante la cual sólo cabe oponer una "virtus" que le sirva de escudo protector.
En cambio, el destino, masculino por naturaleza es maleable. El hombre valeroso puede domarle y hacer con él lo que quiera.
domingo, 8 de mayo de 2005
Dedicatio
Puisses-tu trouver dans la vie ce que tu désires,
le reconnaître quand tu le vois,
avoir la chance de l'obtenir...
et la chance de le garder!
Avec tout mon affection,
le reconnaître quand tu le vois,
avoir la chance de l'obtenir...
et la chance de le garder!
Avec tout mon affection,
viernes, 15 de abril de 2005
REMEMBER
REMEMBER me when I am gone away,
Gone far away into the silent land;
When you can no more hold me by the hand,
Nor I half turn to go, yet turning stay.
Remember me when no more day by day 5
You tell me of our future that you plann'd:
Only remember me; you understand
It will be late to counsel then or pray.
Yet if you should forget me for a while
And afterwards remember, do not grieve: 10
For if the darkness and corruption leave
A vestige of the thoughts that once I had,
Better by far you should forget and smile
Than that you should remember and be sad.
Gone far away into the silent land;
When you can no more hold me by the hand,
Nor I half turn to go, yet turning stay.
Remember me when no more day by day 5
You tell me of our future that you plann'd:
Only remember me; you understand
It will be late to counsel then or pray.
Yet if you should forget me for a while
And afterwards remember, do not grieve: 10
For if the darkness and corruption leave
A vestige of the thoughts that once I had,
Better by far you should forget and smile
Than that you should remember and be sad.
martes, 8 de febrero de 2005
Te voy a extrañar
Y le dije: -te voy a extrañar. Y él me contestó: -Cada vez menos!
Era un día de otoño. Las hojas de los árboles ya habían empezado a perder sus tonos verdes y a teñirse de colores pardos. Incluso algunas mostraban un color rojizo. El caluroso verano había quedado atrás y ahora llegaban los vientos fríos e intempestivos siempre acompañados de esa lluvia que no moja, pero cómo molesta. Los animales del bosque se refugiaban con las rayos y truenos de las tormentas que aún siendo esporádicas, eran más frecuentes de lo que uno quiere.
Habíamos caminado largo rato por el parque. Unos niños jugaban beisbol. Reían a carcajadas. Se gritaban unos a otros qué debían hacer y cómo debían hacerlo. Pero siempre es así cuando se observa de lejos. Es más fácil decir cómo hacer las cosas que hacerlas uno mismo.
Ah, trágica es la sentencia, sin duda alguna. Amerita pensar y comentar el punto.
When: principios de diciembre, una mañana fría de invierno.
Where:
Who:
What:
How:
Why:
Terminaba el otoño. Era una mañana fría de diciembre. Había llegado a Roma la noche antes. Con anhelos y esperanzas esta.
Yo le dije "Te voy a extrañar" y él me contestó "Cada vez menos!"
Hay veces en que el objeto de deseo se vuelve una idea fija en el pensamiento de un hombre o una mujer. Los defectos se desvanecen y las virtudes se exaltan. Inicia como una simple idea, luego ésta se desarrolla, se vuelve más elaborada y la realidad es entonces confusa. El deseo es inevitable. Se piensa en la persona, se le desea a su lado, en una palabra, se le idolatra. Es entonces cuando las más fantásticas historias se recrean en la mente. Esta es tan solo una de ellas…
Era un día de otoño. Las hojas de los árboles ya habían empezado a perder sus tonos verdes y a teñirse de colores pardos. Incluso algunas mostraban un color rojizo. El caluroso verano había quedado atrás y ahora llegaban los vientos fríos e intempestivos siempre acompañados de esa lluvia que no moja, pero cómo molesta. Los animales del bosque se refugiaban con las rayos y truenos de las tormentas que aún siendo esporádicas, eran más frecuentes de lo que uno quiere.
Habíamos caminado largo rato por el parque. Unos niños jugaban beisbol. Reían a carcajadas. Se gritaban unos a otros qué debían hacer y cómo debían hacerlo. Pero siempre es así cuando se observa de lejos. Es más fácil decir cómo hacer las cosas que hacerlas uno mismo.
Ah, trágica es la sentencia, sin duda alguna. Amerita pensar y comentar el punto.
When: principios de diciembre, una mañana fría de invierno.
Where:
Who:
What:
How:
Why:
Terminaba el otoño. Era una mañana fría de diciembre. Había llegado a Roma la noche antes. Con anhelos y esperanzas esta.
Yo le dije "Te voy a extrañar" y él me contestó "Cada vez menos!"
Hay veces en que el objeto de deseo se vuelve una idea fija en el pensamiento de un hombre o una mujer. Los defectos se desvanecen y las virtudes se exaltan. Inicia como una simple idea, luego ésta se desarrolla, se vuelve más elaborada y la realidad es entonces confusa. El deseo es inevitable. Se piensa en la persona, se le desea a su lado, en una palabra, se le idolatra. Es entonces cuando las más fantásticas historias se recrean en la mente. Esta es tan solo una de ellas…
lunes, 10 de enero de 2005
A lasting poem
"It is absurd to think that the only way to tell if a poem is lasting is to wait and see if it lasts. The right reader of a good poem can tell the moment it strikes him that he has taken on an immortal wound - that he will never get over it. That is to say, permanence in poetry, as in love, is perceived instantly. It hasn't to await the test of time. The proof of a poem is not that we have never forgotten it, but we knew at sight we could never forget."
- Robert Frost
- Robert Frost
Poesía - Jaime Sabines
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, no es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche" ... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, no es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche" ... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines
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