jueves, 6 de julio de 2006

Stalingrado

La ofensiva fue impresionante, el avance de la derecha fue rápido, pero la izquierda logró frenarla y ahora se apresta a la lucha casa por casa. No es lo que esperábamos pero es lo que tenemos. Las crisis si no destruyen, fortalecen. Ojalá.

martes, 9 de mayo de 2006

A unos tres kilómetros de mi casa hay un camino que pasa cruza una montaña. No lo tengo que tomar para venir al trabajo, pero todos los días me encuentro iendo hacia él. Y es que es un camino donde apenas pasa un coche. A ambos lados del camino hay casas que a diras

qué tiene de especial este camino?

Es como si cruzaras el bosque. está desierto, nadie pasa por ahí. Tiene sus altas y bajas. Los árboles lo esconden. Todo alrededor se despierta verde, límpido. Hay pequeños senderos que le cruzan. Como el sendero del emperador.

Pocas personas conocen este camino. Quizá solo los que ahí habitan. Pero a mi me gusta meterme por ahí pues el camino me llama a recorrerlo.

Hay un punto donde pasas por debajo de la via del tren. Apenas te das cuenta. No llega ni a ser un verdadero túnel. Pero las paredes verdes que se alzan a los lados te hacen sentir eso precisamente.

Hay ahí en esa calle, una casa que me encanta. No sé realmente por qué, pero me encanta. No se ve a simple vista. Sólo el ojo curioso puede verla. Está deshabitada, pues no se ven cortinas en sus ventanas y el jardín clama por un jardinero. Te digo que es difícil de ver, pues está en desnivel y la esconden los árboles.

El nombre de la calle hasta hace muy poco lo he descubierto. Pero la verdad es que no importa su nombre. Cómo puede haber lugares que nos llaman como voces silenciosas.

Un camino que desea ser andado.

Primero sube y luego baja, da vuelta y serpentea.

Es como un camino de bosque.

“...Romero, caminante o peregrino: sólo tu bordón te señalará tu camino. En todos encontrarás amparo; pero el guía y el Apóstol está dentro de ti...”

Dejar que tu guía interior te lleve por el camino en busca de la consumación de un milagro. Sólo el reposo a todos los ajetreos y avatares del largo caminar por la vida cotidiana te permitirá seguir

no perder de vista a dónde nos lleva el camino, que aunque no le veamos el fin, debemos estar seguros de él.

Nadie mejor que uno mismo para alcanzar
.
La vida es simplemente un camino y nosotros sus peregrinos
Atravesamos ríos y montañas, iglesias y casas, monasterios y hosterías
A ratos nos embaten las inclemencias, demoras y
penalidades
Pero también el sol brilla cada mañana y después de la tormenta viene la calma. Reparadas nuestras fuerzas y lleno el espíritu.
Y el afán de
viajar por viajar, que es conocer; que es vivir otra vida.

para que te escuche tu guía interior. escúchala atentamente.

jueves, 27 de abril de 2006

Behemoth
Behemoth is the name of a creature mentioned in the Book of Job, 40:15-24. In Hebrew it can be rendered as בהמות, Bəhēmôth, Behemot, B'hemot; in Arabic بهيموث (Bahīmūth) or بهموت (Bahamūt). In Jewish belief, Behemoth is the primal unconquerable monster of the land, as Leviathan is the primal monster of the waters of the sea. There is a legend that the Leviathan and the Behemoth shall hold the battle of the end of the world. They shall kill each other and a huge number of other creatures in the big battle. The two will finally kill each other, and the surviving men will feast on their meat.

viernes, 16 de diciembre de 2005

Quijote

Acerca de ese "Quijote" que era de Cervantes y hoy es de todos aquellos que, aun sin haberlo leído, ya se impusieron aquel lema que inaugura "La Vida de Don Quijote y Sancho" de Unamuno. Reza dicho lema: hoy voy a hacer una locura.

martes, 25 de octubre de 2005

Lire

[...] lire est une obscénité bien douce. Qui peut comprendre quelque chose à la douceur s'il n'a jamais penché sa vie, sa vie tout entière, sur la première page d'un livre ? Non, l'unique, la plus douce protection contre toutes les peurs c'est celle-là - un livre qui commence. (A. Baricco, Châteaux de la colère, trad. Françoise Brun, p.82, Points P373)

viernes, 30 de septiembre de 2005

Girodet en el Louvre

Girodet 1767-1824
Rétrospective

Cette exposition composée d'une centaine d'œuvres, met en valeur le génie encore trop méconnu d'Anne-Louis Girodet, élève de David et peintre de talent qui marqua son époque grâce à un style mêlant à la fois poésie et sensualité.

Girodet a été redécouvert il y a bientôt quarante ans à l’occasion d’une exposition organisée à Montargis pour le bicentenaire de sa naissance (1967). Depuis cette date, notre regard a profondément changé. Un nombre important de thèses de doctorat, en particulier aux Etats-Unis, en Angleterre, en Italie, en France et en Allemagne, lui a été consacré. Une rétrospective organisée par le musée du Louvre était donc attendue.

Cette exposition confirme le talent prodigieux de Girodet qui, plus que tout autre artiste du XVIIIe siècle finissant, a su tirer la peinture d’Histoire vers le spectacle des sentiments. Elle révèle également un dessinateur virtuose et sans rival, un portraitiste parfaitement au fait des théories psychologiques modernes de Rousseau ou de Lavater.
L’approche chronologique retenue pour l’exposition met particulièrement en valeur les ruptures et contrastes de l’art de Girodet, ainsi que l’importance du contexte historique de l’époque, marquée par la Révolution, l’exécution d’un roi, la naissance et le règne d’un empereur et in fine le retour des Bourbons sur le trône.

Girodet a créé un style qui lui est propre, mêlant le raffinement intellectuel à la sensualité. Pour nombre d’observateurs, il représente en peinture les prémices du romantisme français, incarné par Chateaubriand en littérature. La peinture de Girodet fut en quelque sorte le reflet de la société française, au moment où elle traversait une des périodes de transformations les plus fondamentales de son histoire. Pour autant, son art reste en décalage avec les événements politiques. Plutôt que de servir le civisme républicain ou le nationalisme impérial, ses tableaux les plus engagés cherchent paradoxalement à incarner un idéal esthétique repoussant les frontières qui séparent la poésie de la peinture.

Politiquement inclassable et contradictoire, enthousiaste et opportuniste, sexuellement énigmatique, Girodet est le type même du héros romantique, dont il fixe l’image dans le Portrait de Chateaubriand. Rebelle à la rigidité des catégories artistiques, son intérêt pour l’immatériel et le rêve, son goût pour la poésie et son classicisme excentrique lui font subtilement pervertir et métamorphoser l’enseignement de David. Son art séduisant et souvent étrange annonce les moments les plus littéraires de la peinture française, le symbolisme ou le surréalisme.

Musée du Louvre du 22-09-2005 au 02-01-2006.

miércoles, 14 de septiembre de 2005

Premeditated manslaughter

How a Saturday morning tip on a pair of Stillettos resulted in a Saturday evening heartbreak